Está será tu tercera visita a Buenos Aires con Oasis. ¿Confirmás o desmentís la leyenda del apasionamiento del público en esta parte
del mundo?
La gente está loca en América Latina. Sabemos que despertamos algo grande allí, y el sentimiento es mutuio, ya que nos
encanta tocar para ustedes. No se que le ponen a los tragos, pero se genera entre el público y la banda algo difícil de explicar si
no lo vivís.
¿Qué me podés contar de tus colaboraciones con Paul Weller?
Yo crecí escuchando The Jam: fue mi banda de la adolescencia
y estoy convencido que Paul Weller es uno de los más grandes. Sólo con estar a su lado te inspira y te libera para que des lo mejor
de vos mismo. Y lo mejor es que siempre está cambiando de dirección, probando cosas nuevas, no se queda quieto nunca, y tiene cincuenta
años. Es el único tipo que puede ser admirado por dos personas tan distintas como Noel Gallagher y Robert Wyatt.
A la hora de escuchar
música, ¿qué formato preferís: vinilo, CD o MP3?
Cada vez que estoy en casa escucho vinilo: el sonido es insuperable. Por ejemplo,
hoy tuve una mañana muy espiritual y soulera con el Reverendo Al Green y Ray Charles, y sus voces en vinilo es lo más.
La prensa británica
se caracteriza por inflar a los artistas apenas editan un disco, para luego abandonarlos. ¿Qué pensas al respecto?
La prensa, y mucho
más la inglesa, siempre infla a un artista, básicamente porque ese es su trabajo, siempre funcionaron así. ¿Ome vas a decir que un
grupo como Good Charlotte es tan bueno como dicen? ¡Si al menos inglasen a alguien como Jimi Hendrix! (risas)
¿Qué hay de cierto de
esas declaraciones de Noel sobre un parate de Oasis de cinco años?
No hablé con Noel sobre ese tema. Tené en cuenta que la fuente
es The Sun por lo que siempre hay que dudar al respecto. Pero si te puedo decir que estamos en un momento de la gira en la que los
sentimientos de parar, de extrañar a los chicos y todo eso.
Por Pablo Strozza